Sin rencor

Un año más me obligo a escribir el 14 de abril una entrada en el blog, ya que tal día como hoy hace cinco años me paso algo curioso y cuatro desde que empece a escribir por aquí.

La de este año iba a ser una entrada muy especial ya que al tener otro trabajo podría enumerar y contar todas las injusticias que sufrí en el anterior. En lugar de eso voy a quedarme sólo con lo positivo, porque todo lo que me pasó al final me ha servido para llegar a donde estoy, y de momento, salvo en algunas ocasiones, no me arrepiento de nada de lo que he decidido.

Este 2010 es el año que más cambios importantes he tenido en mi vida, ya que cambié de trabajo, que está siendo mucho más difícil de lo que me esperaba y por otro lado mi situación familiar ha cambiado ya que ahora soy padre, con las incertidumbres de si lo haré bien o mal, si sabré educarlo y si conseguiré que él logre cumplir sus sueños y metas, y no acabe como yo en un trabajo-paga-facturas, ya que trabajos como el mío no creo que sean muy vocacionales.

Para finalizar, echando la vista atrás a mi antiguo trabajo he llegado a la conclusión de que no les guardo rencor, ya que me ha servido para aprender, madurar y crecer un poco más como persona. Y además nunca se sabe las vueltas que da la vida, que uno no sabe que trabajo-paga-facturas vas a tener, y no se puede decir que: “yo de ese agua no volveré a beber”, porque a lo mejor me entra sed.